miércoles, mayo 19, 2010

"Repensar un Escultismo, y un Movimiento que se quieren transformadores" Parte2

1. UN ESCULTISMO PROPIO, DIFERENTE Y TRANSFORMADOR.

Retomando las corrientes críticas y problematizadoras dentro de educación, ¿es posible hablar de un "escultismo crítico"?. ¿Es posible que esta manera de educar esté al servicio de intereses como la justicia, la igualdad y la libertad?. ¿Que se constituya en un espacio democratizador y democratizante, escuela de ciudadanía crítica?. Veamos algunas cuestiones a considerar.

a) El "supermercado" del escultismo:

Creo que podemos dar respuesta positiva a estas interrogantes. Para ello, un primer paso es distinguir entre las diferentes formas de ser y hacer escultismo que existen. Dijimos en la ficha uno -"Pensar la acción educativa"-, que como movimiento educativo lo que nos distingue es el marco teórico que tomamos como referencia para reelaborar continuamente nuestra propuesta. No se trata únicamente, pues, de un problema de método ni de símbolos.

El escultismo, como espacio educativo, ha contribuido a colocar en el centro de la educación aspectos tan importantes como la relación con la naturaleza, el trabajo en equipo, la progresión personal, el desarrollo de responsabilidades, la vivencia de ciertos valores, el diálogo y el respeto, etc. Pero esto sigue siendo insuficiente para que identifiquemos un escultismo transformador, a pesar de su indudable valor. Por ello el MSU posee un Proyecto Educativo propio en el que intenta plasmar su visión de mujer y de hombre, de sociedad. He aquí una de las pistas básicas para definir nuestra identidad.

Sabemos que lo que aparentemente nos identifica, el método scout, puede ser puesto al servicio de muchas y diferentes intencionalidades. No es casualidad que en el origen del movimiento esté el aspecto militar, que tan fuertemente lo ha marcado - y lo sigue haciendo cuándo muchas veces nos confunden con grupos que formamos exclusivamente en una férrea disciplina. En muchos países, el escultismo se ha convertido en un apéndice de las academias militares y en movimientos paragubernamentales, dónde las élites en el poder educan su reemplazo. Un movimiento exclusivo para varones, altamente disciplinado y disciplinante, con un desarrollado sistema de premios y castigos, que prioriza lo uniforme sobre la diversidad, que atiende a la técnica sobre lo valórico. Todo esto demuestra la eficacia del método scout para educar y obtener resultados. Bajo el paraguas de "servir a la patria" se realizan tareas que nada tienen que ver con la transformación social, tal como se lo plantea el MSU. Porque como vimos, también el voluntariado es una palabra engañosa y llena de ambigüedades cuyo sentido es preciso desvelar.

Si realizamos un ejercicio dicotómico -siempre peligroso- podríamos distinguir entre escultismos "sin" o descafeinado -light y concordante con ciertas realidades que denunciamos como injustas; un escultismo convertido en un fin en sí mismo- y escultismos "con". Las características del primer grupo son las siguientes, entre otras:

• Sin propuesta alternativa de sociedad, sin lectura crítica de la misma, sin politización de sus acciones;
• Sin apuesta por la igualdad y la transformación social;
• Con educadores sin conciencia de su rol de agentes de cambio;
• Sin participación en foros de debate con otras fuerzas que apuestan por el cambio social;
• Sin compromiso con las reivindicaciones de los postergados de siempre;
• Sin democratización de sus estructuras, sin rotación en las personas que desempeñan las "altas responsabilidades", sin estructuras que abran puertas de participación real a sus educadores;
• Sin posición frente a las principales problemáticas sociales;
• Sin mensaje que dar al resto de la sociedad civil.
Un escultismo que apueste por la transformación social, un escultismo "crítico" y políticamente incorrecto, es todo lo contrario. En vez de "sin" es -y no puede dejar de serlo- "con". Basta intercambiar las dos palabras señaladas para encontrar algunas de esas características que definen a este segundo grupo....Incorporar estas ideas a las opciones básicas del escultismo uruguayo es una manera de perfilar un estilo propio.

El método scout, que tiene muchos riesgos -se puede poner al servicio de valores opuestos- también guarda una fuerte potencialidad si lo situamos en la perspectiva de contribuir a una sociedad diferente. No existe una sola forma de educar mediante el escultismo. Así, ser scout es apostar por un método educativo en concreto, que se deja penetrar por visiones sobre lo que significa educar. Solo el método no nos define como scouts, pero sin él tampoco lo somos.

b) Tres dimensiones básicas "invasoras" del método:

¿Cuáles son aspectos más relevantes del método a considerar desde la perspectiva de un escultismo transformador?. ¿En base a qué conceptos es posible orientarlo hacia intencionalidades críticas?. Creo que existen tres ideas básicas -entre otras a debatir- que podrían permear, penetrar todo el método en cualquier instancia en que lo aplicamos. Tres ideas que ayudan a pensar un escultismo "con".

La primera de ellas es el diálogo. Sobre la misma hicimos referencia en fichas anteriores. Una educación transformadora convierte al diálogo en uno de sus pilares. Al igual que con otros conceptos -por ejemplo, participación- éste posee varias acepciones. No viene al caso una discusión sobre las mismas. En todo caso, tener presente que dialogar no es lo mismo que conversar o hablar, sino algo más: significa ponerme en el lugar del otro para juntos construir nuevas realidades, para educarnos en comunión, siempre mediatizados por el mundo y las realidades que vivimos. No se trata de partir de una situación de autoridad -como por ejemplo la de educador- para, aprovechándola, conducirlo hacia mis objetivos. Un diálogo verdadero intenta no ser contaminado por variables que siempre están presente en las relaciones humanas, como el poder y las cuestiones de género.

La segunda es la idea de transformación. Las personas somos seres de transformación y no de adaptación. Un escultismo crítico tendría que apreciar ciertos cambios en sus integrantes, en sus educadores y educandos, con referencia a sus postulados más amplios y generales plasmados en su proyecto de sociedad. Sabemos lo difícil de evaluar actitudes, y que en educación trabajamos en proceso. Sin embargo, esto no debería ser una limitación a la hora de reflexionar sobre lo que hacemos y lo que logramos. La idea de transformación se refiere también a otros niveles del escultismo, no solo el personal y el del método. En el plano del movimiento, ella tendría que ser una referencia continua en los discursos pero también en sus prácticas hacia el resto de la sociedad civil. Porque ninguna acción colectiva -de movimiento- puede ser entendida fuera del mundo histórico de las relaciones sociales y culturales en su sentido más amplio. Esto significa pensar bien con qué asociaciones y grupos se colabora, se interactúa y para qué en cada caso. Un movimiento que se dice transformador tendría que orientarse a colaborar y coordinar con aquellos que poseen propuestas similares. Solo desde este punto de partida el discurso de la transformación se va haciendo realidad.

La tercer idea es la de igualdad. El método scout se orienta a generar más igualdad, y por tanto no desigualdades. Nos referimos a dejar de lado discriminaciones varias sobre todo las que tienen su origen en las prácticas culturales de las personas, sobre todo las de género - las que emanan de las características culturales atribuidas a los sexos femenino y masculino. Un escultismo "con" tiene que romper con todos los aspectos masculinos que lo impregnan, nada fácil si nos atenemos a sus orígenes militares y posterior desarrollo. Esto requiere repensar los juegos, las danzas, las veladas, las relaciones de poder en las unidades, la toma de decisiones, el desempeño de roles, los uniformes, el entramado simbólico, las canciones....en fin, todas las actividades que se plantean desde el método. Igualdad, además, que se refiere a otros aspectos no solamente vinculados con los de género. Por ejemplo, pensar estructuras de participación que permitan a todos los educadores una acción en igualdad de condiciones, dónde los tiempos laborales, la formación, el capital simbólico que cada uno posee, las situaciones económicas personales, etc, tampoco se conviertan en aspectos que generan desigualdad a lo interno. Y hacia fuera, pensar coordinaciones con otros movimientos que hacen una fuerte apuesta por una sociedad más igualitaria -que no significa más homogénea en el sentido de eliminación de la diversidad.

Estos tres conceptos: el diálogo, la transformación y la igualdad, son claves para entender y construir un escultismo diferente, crítico. Deberían impregnar el método scout en todas sus manifestaciones.

c) El escultismo como oportunidad:

Así visto, el escultismo se convierte en una oportunidad única para educar en ciertos horizontes críticos. Solo así se podrá defender este espacio como transformador, si es que se quiere hacerlo. Además de los tres conceptos mencionados, ¿ qué otras características propias -vistas como oportunidades- lo convierten en una opción válida en el marco que venimos discutiendo?. Se me ocurren las siguientes, como manera de contribuir al debate:

Ø la potencialidad del método es enorme. Es preciso ponerla al servicio de la intencionalidad general, definida en los documentos de base del MSU;

Ø el escultismo ofrece muchos espacios de encuentro y diálogo. Hay que procurar que ese diálogo sea verdadero, sin interferencias que lo desvirtúan, convirtiéndolo en algo vacío;

Ø la educación en valores es una de su especificidad. La solidaridad y la libertad no pueden quedar al margen, tienen que ser puestos en primer lugar. Estoy convencido de que sin un cambio en los valores dominantes difícilmente van a resolverse determinadas problemáticas sociales. En este aspecto, el escultismo tiene mucho para aportar. Puede convertirse en antídoto contra el individualismo de nuestras sociedades y el marcado desinterés por la política -vista como participación en el bien común. El escultismo es una oportunidad también para repolitizar nuestras vidas;

Ø la participación es un bien que los scouts sabemos apreciar y desarrollamos como en otros espacios no se observa. Pero esto no es suficiente: es preciso radicalizar su democracia interna y convertirlo, al mismo tiempo, en un movimiento democratizador de instancias más amplias de la sociedad civil. La educación por la acción es una herramienta privilegiada para ello. Pero tiene que ser coherente con lo que se propone. La búsqueda de una democracia interna como régimen - no solo como procedimiento- requiere de un estilo de participación y de protagonismo;

Ø El escultismo no solo tiene que preocuparse de formar "buenos ciudadanos y ciudadanas". Decía Aristóteles que un buen ciudadano es aquél que sabe tanto ser gobernado como gobernar. El primer aspecto lo tenemos muy claro y lo vivimos a diario. Sobre el segundo hay mucho por hacer aún. Cada época fabrica un tipo de "ciudadano medio". El consumismo actual está creando una ciudadanía bastante idiotizada, un individualismo posesivo apoyado en la acción de algunos medios de comunicación. El hecho se refleja, entre otras cosas, en la creciente despolitización. Así, trascender el concepto restringido de ciudadanía requiere, en primer lugar, rediscutirlo y en segundo lugar, construir caminos hacia una ciudadanía radical, crítica y comprometida con su tiempo. Una ciudadanía que, preocupada por el bien común, quiere transformarlo hacia una sociedad más justa e igualitaria. Que además de ser gobernada, tiene elementos para gestionar los aspectos más cercanos que afectan su vida cotidiana;

Ø El escultismo es un espacio en el cual se puede desvelar el mundo, es decir aprender a distinguir entre corrientes de pensamiento y de acción, a apreciar las relaciones injustas e inhumanas. En fin, a entender que los fenómenos sociales tienen algunas causas -complejas, por cierto- y que no suceden por casualidad;

Ø Es un espacio colectivo en dónde se vive y se actúa con felicidad y alegría. Personas voluntarias comprometidas con su tiempo y sus transformaciones que, conocedoras de las limitaciones de su acción encarnan la esperanza que les da ser sabedores de pertenecer a un proyecto colectivo juvenil. La idea de utopía o de inédito viable -Freire- es fuente de felicidad;

Ø Finalmente, el escultismo es un espacio no formal en el cuál los límites de lo pensable y lo que se puede hacer son más amplios que en otros espacios. La libertad para crear y hacer, para pensar y desarrollar le otorgan un potencial enorme a este movimiento como escuela de ciudadanía y de democracia. De que nosotros dependa hacia dónde orientarlo, con qué proyecto y con qué ideas, es algo a cuidar y valorar mucho. He aquí, sin dudas, una razón de mucho peso para formar parte de él.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

Un viejo adagio chino asegura, que: "Si lo bueno es breve, es dos veces bueno..."

la parte 2, no se si es buena o mala. Lo que si se, es que NO es breve.

Aquiles Mando dijo...

Y ya llegan los doscientos años de muestra patria, Scout de Argentina cual emulo de Rainman(el autista) organizo....NADA!! participo en.. NADA!!estamos a poco de cumplir nuestro centenario en Argentina, inculcando valores de amar a Dios y a la Patria.Y quedamos afuera de todos los festejos, exceptuando claro el que organizo COPASCA, que hasta nos ofrecieron micros(asesorados por algun piquetero), raro que nunca ofrecieron para que algun grupo de escaso recurso pueda ir de campamento.
Que Paso Vejestorio Maiol, que no gestionaron un miserable stand desde Nacion? es hora de que renuncies. Vos sos la cara de una institucion de jovenes ante los funcionarios publicos? Dios Mio.
Que paso "Tengouncurrito Lopez" que no se armo nada en la Coordinacion de Capital? Ya no te creen y eso es feo perder la confianza de tus hermanos/as scouts cuando deberias ser digno de ella, por que sera? porque porque porque.
Doscientos años y nosotros en la nada, no lo digo por los grupos o distritos que siempre algo se arma para el festejo.
No hubo plata? Mastiquin? Currito?
Nuestro presi el Fraile de Robin Hood, DE Chichilo Viale, Maiol y Tengouncurrito.
Gracias, muchas gracias, sigan asi de inutiles, haciendo bosta el movimiento,denle de comer a las fieras que a esta altura algo de razon tienen,son una deshonra para el uniforme(uy! se dice vestimenta,perdon)

R.S. Gerardo Martínez Hernández dijo...

Excelente post, lo he compartido poniéndo la cita en nuestro sitio de escultismo crítico.

Me intriga mucho el pensamiento expresado, comparto plenamente tu pensar e incluso me agrada verme y encontrarme a través de otros.

Un saludo desde México.

https://www.facebook.com/IECIEP